Historia y transformaciones del Opera House Manchester
El Opera House Manchester concentra en pocas líneas una historia de idas y venidas que intriga a los amantes del teatro. Los viajeros destacan que se trata de un gran teatro de 1.920 plazas, concebido para acoger giras musicales, espectáculos de ballet, conciertos y una pantomima muy popular en Navidad, lo que lo convierte en uno de los escenarios más versátiles de la ciudad. Su trayectoria no ha sido lineal: fue convertido oficialmente en casa de la ópera en 1920, pero décadas más tarde cerró sus puertas y, durante cinco años, llegó a funcionar como sala de bingo, un uso que hoy sorprende a quienes conocen su vocación cultural. El relato se completa con su recuperación en los años ochenta, cuando la Fundación Palace lo adquiere en 1984 y lo devuelve a su función original como teatro, ejemplo de cómo un edificio emblemático puede reinventarse y renacer como espacio de referencia para las artes escénicas en Manchester.