Significado y autor de la escultura Observatorio del Caminante
El Observatorio del Caminante se presenta como una figura humana desnuda y sencilla que da la bienvenida al Conjunto Arqueológico de los Dólmenes. Más allá de su apariencia minimalista, resume la memoria de los habitantes ancestrales que poblaron este territorio y funciona como una especie de guardián atemporal a las puertas del recinto. Según describe Dónde vamos Eva, es “una figura desnuda que cautiva por su sencillez, pero que cuenta la historia de habitantes atemporales que vivieron aquí”. La pieza es obra del artista Miguel García, realizada en 2005, y su posición, de espaldas al centro solar y de frente a la Vega, refuerza la idea de diálogo entre arte contemporáneo, paisaje agrícola y legado megalítico. Este equilibrio entre simbolismo arqueológico y creación moderna es uno de los aspectos más valorados de la visita.