Historia y significado del Obelisco de Barcelona
El Obelisco de Barcelona, en la confluencia de la Diagonal con el paseo de Gràcia, aparece en los relatos de los viajeros como un monumento cargado de historia y cambios simbólicos. Obra del escultor Frederic Marès junto a los arquitectos Adolf Florensa y Josep Vilaseca, se describe como una estructura de bronce revestida de granito que ha ido mudando de dedicatoria con el paso de las décadas. Primero estuvo dedicado a Pi i Margall en 1936, más tarde a la Victoria entre 1940 y 1979, hasta quedar finalmente sin mención de honor específica. Esta evolución histórica llama la atención de quienes se interesan por el pasado político y urbano de la ciudad. También resulta curioso su nombre popular, ya que muchos barceloneses lo conocen como “el lápiz” o “el Cinco de Oros”, apodo que resume el carácter cotidiano y cercano con el que la ciudad ha integrado este monumento en una de sus intersecciones más emblemáticas.