Arquitectura, retablos e imágenes de la basílica Nuestra Señora de la Merced y Santa Genoveva
En la descripción de la basílica Nuestra Señora de la Merced y Santa Genoveva destaca sobre todo la riqueza artística de su interior. Se menciona un templo sobrio por fuera pero con una única nave rectangular repleta de retablos, pinturas murales y tallas devocionales. El Retablo Mayor, obra de Dionisio González en estilo rococó, organiza el presbiterio y acoge la imagen de Santa Genoveva esculpida por Castillo Lastrucci en 1940, verdadero eje del conjunto. Además, se subraya la presencia de numerosos altares laterales dedicados a figuras muy queridas en Sevilla, como Nuestro Padre Jesús Cautivo, Nuestra Señora de las Mercedes, la Milagrosa o la Virgen de Fátima, junto a otros santos modernos y tradicionales. La viajera también llama la atención sobre detalles de gran delicadeza, desde las estaciones del Vía Crucis talladas en madera hasta las incrustaciones de marfil sobre mármol y los frisos decorados que cubren los techos abovedados, conformando una iglesia “realmente preciosa” y muy cuidada en cada rincón.