Cómo se viven las noches de Ramadán en Marrakech
Durante el mes sagrado, las noches de Ramadán en Marrakech transforman por completo el ambiente de la ciudad y, en especial, de la plaza Jemaa el Fna. Según relatan los viajeros, el día transcurre marcado por el ayuno estricto de casi toda la población, que se rompe al caer el sol con el tradicional ftour. Ese momento marca el inicio de una larga velada en la que se combinan gastronomía, paseo y vida social hasta bien entrada la madrugada. Muchos destacan la imagen de la plaza llenándose media hora antes del atardecer, cuando las familias buscan sitio en los puestos de comida para compartir dátiles, pasteles típicos, un vaso de leche y la sopa hrira. Después del primer bocado, la ciudad recupera el bullicio: la gente sigue en la calle, come de nuevo más tarde y aprovecha para acostarse lo más tarde posible y sobrellevar mejor el ayuno del día siguiente. Las noches se llenan de conciertos, bailes y actividades en centros culturales, dibujando un Marrakech especialmente festivo y animado en este periodo.