Arquitectura monumental y fusión de estilos en Moscú
Moscú se vive como un recorrido a pie por siglos de historia condensados en una ciudad descomunal. Los viajeros hablan de un impacto constante ante la sucesión de estilos: el Kremlin como “magnífico conjunto fortificado”, las huellas de los zares y del Renacimiento en palacios y basílicas de cúpulas bulbosas, y el barroco ruso, recargado pero delicado. Frente a ese legado, asoman rascacielos modernos, arquitectura de la era soviética y nuevos templos, creando una fusión de épocas única. La idea que se repite es clara: en Moscú “todo es monumental, todo es a lo grande”.