Historia y simbolismo del Monumento al Imaginero en Valladolid
La única experiencia compartida sobre el Monumento al Imaginero se centra en explicar su origen reciente y el fuerte simbolismo que encierra para la ciudad de Valladolid. Se trata de una escultura moderna, creada en 2003 por Jesús Trapote en bronce fundido, con unas dimensiones imponentes que llaman la atención de quienes pasean por la zona. El homenaje se dirige a la figura del imaginero, muy vinculada a la tradición de la Semana Santa vallisoletana, que está declarada de Interés Turístico Internacional por la calidad de sus pasos procesionales. Según comenta Olga, la obra está “dedicada al imaginero, debido a la riqueza que aporta a nuestra cultura por medio de los pasos de la Semana Santa”, lo que refuerza su carácter de reconocimiento público a un oficio clave en la identidad religiosa y cultural de la ciudad.