Historia y simbolismo del monumento a Bernardo de Irigoyen en Buenos Aires
En la esquina de la avenida Callao con Paraguay, el monumento al doctor Bernardo de Irigoyen resume en bronce y mármol una parte clave de la historia política argentina. Los viajeros destacan que la obra, inaugurada en 1933, fue realizada en España por el escultor valenciano Mariano Benlliure Gil, lo que añade un puente artístico entre Buenos Aires y Europa. Alrededor de la figura principal se reconocen alegorías de la fuerza, la abundancia y las riquezas pecuniarias y agrícolas del país, además del escudo nacional. También se pone en valor la trayectoria de Irigoyen, que ocupó cargos como ministro del Interior y de Relaciones Exteriores, presidente de la Cámara de Diputados, senador, gobernador de la provincia y una figura clave en la creación de la Unión Cívica Radical. Como resume Marta Pilar, se trató de un político que “desempeñó diversos cargos” de enorme relevancia institucional, algo que el monumento intenta condensar en una sola imagen urbana cargada de simbolismo.