Descripción artística del monumento y su escultura actual
Quien se acerca al monumento a San Juan Bautista de la Salle descubre una obra cargada de simbolismo pedagógico y religioso. El viajero relata cómo la primera composición mostraba al santo con bonete y capa inmóvil, frente a un niño ricamente vestido que sostenía un libro abierto, en una clara escena de enseñanza. Sin embargo, en 1995 se optó por una renovación estética más dinámica, obra del escultor Manuel Jesús Domecq. Desde entonces, La Salle aparece con la capa al viento y la mano derecha levantada, en actitud de guía, ante un niño al que parece señalar el camino del paraíso, casi como un arcángel. Esta figura se alza sobre un monolito de aire clásico diseñado por el arquitecto municipal Fernando de la Cuadra, rodeado por una fuente en la que el agua resbala por dos conchas. Para quien lo contempla, esta segunda versión resulta “mucho más alegórica e impactante”, reforzando el carácter emblemático del conjunto en pleno corazón de Jerez.