Historia y contexto del Monumento a Murillo en Sevilla
El Monumento a Murillo se descubre en plena Plaza del Museo, en el corazón histórico y comercial de Sevilla, como un homenaje al pintor barroco más querido de la ciudad. Los viajeros relatan cómo, al avanzar por la calle Alfonso XII, el paseo enlaza de forma natural con edificios singulares como la Biblioteca Pública y la Escuela de Estudios Hispanoamericanos, hasta desembocar en esta plaza presidida por la escultura en bronce de Bartolomé Esteban Murillo, realizada por Sabino de Medina en 1864. El entorno ayuda a entender la figura del artista: justo enfrente se levanta el Museo de Bellas Artes, donde se conservan algunas de sus obras más importantes. Además, se recuerda su muerte en 1682 y el destino de sus restos, que reposan en un lugar ignorado bajo la actual Plaza de Santa Cruz, en el solar de la primitiva iglesia desaparecida. El conjunto de estos datos convierte la visita en una pequeña lección de historia sevillana a pie de calle.