Historia y simbolismo del Monumento a los Enamorados de la Peña en Antequera
El Monumento a los Enamorados de la Peña resume en bronce una de las leyendas más antiguas y evocadoras de Antequera. En una plaza de reciente creación, frente al Arco de Estepa, se alza este grupo escultórico con dos figuras entrelazadas que recuerdan a aquellos amantes cuya historia se asocia inseparablemente al perfil de la Peña de los Enamorados. Quien se acerca descubre que no se trata solo de una estatua bonita, sino de un símbolo local cargado de tradición. Como comenta Marilo Marb, se trata de “unos enamorados que protagonizaron una bonita historia de amor y que su recuerdo pervive cada vez que miramos la famosa roca desde cualquier punto de Antequera”. Los viajeros también subrayan la relevancia histórica del mito, mencionando que es anterior incluso a Romeo y Julieta y que Cristóbal Colón llegó a citar en su diario un peñón similar, lo que añade un interesante matiz cultural a la visita. La obra, firmada por el escultor Manuel Patricio Toro, se convierte así en un punto de encuentro entre leyenda, arte e identidad antequerana.