Descripción y simbolismo del Monumento a la Quesera
En pleno entorno urbano, el Monumento a la Quesera pone rostro a uno de los oficios más ligados a la vida cotidiana de Cantabria. La figura de bronce, sobre una sólida base de acero, combina lenguaje moderno con un guiño directo a la tradición quesera y a los mercados de la región. Los textos grabados en el pedestal recuerdan a la quesera como “ancestral y entrañable personaje popular”, y enumeran con orgullo los quesucos de la tierra, subrayando la importancia de estos productos en la identidad gastronómica y emocional de Santander y de toda Cantabria.