Historia del monumento a Diego del Barco y la Guerra de la Independencia
En Laredo, el monumento a Diego del Barco sirve como recordatorio de un episodio concreto de la Guerra de la Independencia. Los viajeros explican que la villa quiso rendir homenaje al militar gallego que comandó la toma del fuerte pejino del Rastrillar entre 1808 y 1814, una acción en la que perdió la vida. La escultura, dedicada a este brigadier caído en combate, está presidida por una placa donde puede leerse “Laredo a Don Diego del Barco, héroe de la Guerra de la Independencia”, lo que ayuda a contextualizar la figura y su vínculo con la historia local. Se percibe como una pieza con carga simbólica, más interesante por lo que cuenta de la memoria colectiva de Laredo que por su espectacularidad artística, y se menciona que, pese a su valor histórico, no llega a ser un imprescindible en una visita corta al municipio cántabro.