Vida monástica y tradición de los novicios en el monasterio Dhat Zoam Doi
En el monasterio Dhat Zoam Doi, en las montañas cercanas a Akyab, lo que más llama la atención a quienes lo visitan es la intensidad de la vida monástica y el peso de la tradición budista. Se explica cómo los niños, entre 7 y 10 años, pasan un mínimo de tres meses en un templo como novicios, y en este caso se llega a hablar de alrededor de un centenar de jóvenes conviviendo con unos 30 monjes dedicados a la oración y la meditación. La escena del comedor, durante el que es su segundo y último alimento del día, transmite la rutina austera y disciplinada de la comunidad. Como comenta Las Aventuras de Ruvik, los novicios, tras una primera mirada de sorpresa hacia los visitantes, pronto se concentran en engullir la comida que reciben a diario gracias a las donaciones de los habitantes de la zona y de fieles llegados de distintos lugares del mundo.