Casco antiguo, puerto deportivo y ocio en Montecarlo
Muchos viajeros combinan en un mismo paseo el casco antiguo, el cambio de guardia y el puerto deportivo de Montecarlo. La subida hasta la parte alta puede ser exigente, pero compensa con la ceremonia frente al palacio, muy valorada por su precisión y solemnidad. Desde allí, las callejuelas estrechas conducen hacia la costa y desembocan en el puerto, donde el lujo de los yates se mezcla con un ambiente más distendido. En invierno, algunos recuerdan ferias junto al agua, con comida, juegos y pista de hielo, como un momento “maravilloso” para disfrutar en pareja o en familia.