Historia del Molino de Carrejo y su valor etnográfico
El Molino de Carrejo, situado en el margen de la carretera CA-180 entre Cabezón de la Sal y Reinosa, aparece en los relatos de los viajeros como un lugar clave para entender la vida rural de Cantabria. Se trata del que fue el primer molino de río de la región, utilizado para la molienda de maíz en el siglo XVIII, lo que le confiere un valor histórico singular. Esta función tradicional, ligada al día a día de los pueblos, explica que en 2002 se incluyera en el Inventario General del Patrimonio Cultural de Cantabria por su interés etnográfico. Más allá de la anécdota, el molino ayuda a imaginar cómo se organizaba la economía doméstica y agrícola en otro tiempo. Gracias a su conservación y reconocimiento oficial, el visitante puede acercarse a un testimonio real de la cultura campesina cántabra y comprender la importancia que tuvieron estos ingenios hidráulicos en la alimentación y en el desarrollo de la comarca.