El tren de los niños para subir al Mirador Elizabet
Además del paisaje, el acceso al Mirador Elizabet se convierte en parte de la experiencia gracias a un curioso tren gestionado por niños. Este detalle aporta un toque entrañable y diferente a la excursión, que muchos recuerdan con simpatía. El recorrido se realiza en un pequeño trenecito donde, tanto el jefe de estación como los revisores, son chavales en prácticas, algo que llama la atención por lo inusual del servicio. Como resume uno de los viajeros, “subimos en un trenecito gestionado por niños. Yo le llamo el tren de los niños”, una forma original y divertida de llegar hasta la zona del mirador que suele dejar un buen recuerdo, especialmente si se viaja en familia o se busca una actividad distinta en Budapest.