Trato cercano y servicio ágil en un comedor pequeño y acogedor
Otro punto fuerte de Mesón La Zarza es el servicio, descrito como atento y muy eficiente, con un camarero pendiente en todo momento de la mesa, renovando las botellas de vino y sirviendo cada plato sin tiempos de espera entre uno y otro. Esta agilidad contribuye a que las cenas de grupo fluyan con naturalidad. El local, sin embargo, cuenta con un comedor reducido, de unas 25 personas de capacidad, lo que obliga a planificar la visita con tiempo y reservar con bastante antelación, sobre todo en fechas señaladas. Esa dimensión contenida genera un ambiente íntimo y tranquilo, ideal para reuniones de amigos o cenas de empresa, pero convierte la reserva previa en un requisito casi imprescindible para asegurarse sitio en este restaurante de Palencia.