Ambiente acogedor y atención al peregrino en el Mesón El Empalme
En el Mesón El Empalme, en Santa Irene, muchos caminantes del Camino de Santiago encuentran una parada especialmente acogedora. El local se sitúa al borde de la carretera y sorprende por un interior lleno de utensilios antiguos típicos de la zona, que le dan un aire entrañable y muy gallego. Tras la zona principal del comedor, un pequeño jardín permite descansar al aire libre y, como cuenta Marilo Marb, incluso “quitarnos las botas, y cambiamos por las zapatillas de descanso” antes de seguir la ruta. La figura de Juan Luis, el propietario, es clave en la experiencia: se interesa por los platos recomendados, aconseja dónde cenar en la siguiente etapa, invita a un chupito casero y se despide con el clásico “Buen camino”, reflejando una atención cercana y muy orientada al peregrino que busca un respiro en la última parte del recorrido hacia Santiago.