Escultura Melpómene en Bilbao: historia, simbolismo y ubicación
En la plaza del Museo de Bellas Artes de Bilbao se alza Melpómene, una escultura de bronce que muchos viajeros descubren como una de las piezas más singulares del entorno del museo. Obra del escultor bilbaíno Francisco Durrier Granier y creada en 1933 en homenaje al músico Juan Crisóstomo de Arriaga, combina un diseño de raíz moderna con elementos arquitectónicos y figuras alegóricas que llaman la atención al pasear por la plaza. El relato sobre su simbolismo es especialmente intenso: la musa de la tragedia aparece tensada como un arco, a punto de elevarse al cielo, abrazando una lira mientras el llanto se desliza por una máscara sobre un basamento de mármol rosado. También resulta significativa su azarosa historia expositiva, marcada por la censura de la época debido a su desnudez, que la mantuvo oculta en los sótanos del museo durante décadas hasta su recuperación en 1975. La ubicación al aire libre, en la plaza del museo, permite contemplarla con calma y entender mejor el vínculo entre la escultura, la figura trágica de Arriaga y la memoria cultural de Bilbao.