Patio interior y azotea con vistas en un hotel tradicional de Yazd
Más allá de las habitaciones, los espacios comunes del Manouchehri Traditional Hotel concentran gran parte del encanto del lugar. El patio interior se convierte en el corazón del edificio, un rincón tranquilo y animado al mismo tiempo, ideal para detenerse a tomar un té y observar la vida del alojamiento. Quien se aloja aquí destaca también la azotea como experiencia imprescindible, un mirador privilegiado sobre la llamada ciudad de las torres del viento. Desde allí se disfruta una panorámica muy característica de Yazd, con el añadido de la atmósfera casi onírica de un alojamiento que muchos describen como un sueño de las mil y una noches, especialmente al atardecer.