Significado histórico y cinematográfico del Manifiesto de Barcelona
El Manifiesto de Barcelona es un pequeño monumento en la Rambla de Cataluña que esconde una fuerte carga simbólica para el mundo del cine. Según explica una viajera, se trata de unas huellas en el suelo que recuerdan el breve paso del Festival de Cine de Barcelona, que solo se celebró entre 1987 y 1989. En el mármol se puede leer, en inglés y catalán, una declaración firmada en 1988 por los cineastas George Sidney y André Delvaux, en la que “directores de cine exigimos […] que nuestras obras lleguen al espectador tal y como fueron concebidas originalmente”. Más que un simple monumento urbano, funciona como un alegato en favor de la integridad de las películas y como testimonio de la inconformidad de quienes no aceptaron la desaparición del certamen. Para los amantes del séptimo arte, descubrir este rincón añade una capa de memoria y reivindicación a un paseo por el Eixample barcelonés.