Historia y simbolismo de los Gigantones de Burgos
Los Gigantones de Burgos aparecen como una pieza clave del imaginario festivo de la ciudad, cargados de simbolismo y con varios siglos de historia a sus espaldas. Según relata BeaBurgos, son cinco parejas de figuras de entre casi cuatro metros de altura que representan las antiguas “razas del mundo” asociadas a los distintos continentes: americanos, africanos y asiáticos, a los que se suman los Reyes Católicos como referencia europea y los personajes burgaleses por excelencia, el Cid y doña Jimena. La tradición de crear estas figuras desmesuradas se documenta desde 1564 y se ha mantenido viva durante cinco siglos, adaptando materiales, estilos y personajes, pero sin perder su esencia popular. También se recuerda la renovación de 1738, cuando se incorporaron figuras como el turco y la turca o las grotescas “gigantillas”, destinadas a representar la herejía con telas llamativas y colores estridentes. Esta evolución histórica convierte a los Gigantones en un auténtico resumen visual de cómo Burgos se ha imaginado a sí misma y al resto del mundo a lo largo del tiempo.