Un linotipo histórico en el metro Pino Suárez de Ciudad de México
El linotipo del metro Pino Suárez sorprende a quien entra sin expectativas y se topa con esta imponente máquina negra que preside la entrada al pasaje de los libros. Según relata una viajera, fue donado por el periódico Excélsior, uno de los diarios más importantes del país, y se ha convertido en un pequeño monumento a la historia de la prensa mexicana. Aunque no se puede tocar, sí es posible acercarse lo suficiente para imaginar cómo allí se compusieron e imprimieron noticias decisivas de la historia del mundo y del propio México. La presencia de esta pieza industrial en plena estación convierte un simple trasbordo en un breve viaje al pasado y anima a fijarse en esos detalles culturales que esconde el metro capitalino, una invitación a “no dudar en conocer estas pequeñas historias de la ciudad” cada vez que se aborda el transporte público.