Lerín, un pequeño pueblo navarro en lo alto de una colina
Lerín aparece en los relatos como un pequeño pueblo navarro sencillo y auténtico, encaramado en lo alto de una colina cerca de Lodosa. Su encanto está en el propio trazado: calles con cuestas muy pronunciadas que condicionan el paseo y le dan personalidad, y un caserío compacto de casas estrechas, altas y profundas que trepa ladera arriba. Los viajeros lo perciben como un lugar tranquilo, bonito y sin artificios, ideal para una parada breve y para disfrutar de la calma de la Navarra interior.