Qué es el lángos y cómo es su sabor típico en Budapest
Los viajeros describen el lángos como uno de los grandes antojos callejeros de Budapest, una masa frita que se sitúa a medio camino entre crepe, churro o buñuelo y que se come recién hecha. La base es siempre la misma: una pieza de masa crujiente por fuera y tierna por dentro, frita en aceite, sobre la que se añaden distintos ingredientes. El más tradicional combina queso, nata agria y un toque de paprika, una mezcla que muchos consideran “absolutamente deliciosos”. También se mencionan versiones saladas con beicon o ketchup y otras dulces, aunque estas últimas no gozan de tanta aceptación entre los húngaros porque se consideran poco tradicionales. En conjunto, el lángos aparece como un bocado contundente, sencillo y muy sabroso, perfecto para probar la cocina popular húngara más auténtica.