Experiencia inolvidable en la Laguna del Huasco y su fauna altiplánica
La Laguna del Huasco aparece en los relatos de los viajeros como un enclave único en plena inmensidad del desierto. Lo que más llama la atención es el contraste entre el salar árido y la vida que lo rodea, con especial protagonismo de las parinas, los flamencos andinos que dan color al paisaje. La sensación de aislamiento, rodeado de silencio y naturaleza, convierte la visita en un momento muy especial, casi íntimo, donde el tiempo parece detenerse. Como resume Jaime Peña, estar “en medio de un salar, contemplando unas bellas aves llamadas parinas” se transforma en una experiencia que muchos guardan en la memoria como algo verdaderamente inolvidable.