Encanto mediterráneo de Altea: casco antiguo, clima y ambiente bohemio
Quien se acerca al entorno del Lago Altea suele acabar hablando de la propia Altea como un pequeño refugio mediterráneo lleno de encanto. El casco antiguo, con sus casas encaladas y la iglesia coronando la parte alta del pueblo, se percibe como el gran protagonista visual y emocional del destino. Se menciona un clima muy agradable durante todo el año, algo que invita a pasear sin prisas y a disfrutar tanto del mar como de las terrazas. Aunque las playas son de canto rodado, se valoran como tranquilas y visualmente muy atractivas, perfectas para quienes priorizan la calma frente al bullicio. El ambiente se describe como bastante bohemio, impulsado por la presencia de una universidad de Bellas Artes y de gente de muchas nacionalidades, lo que aporta un aire creativo y cosmopolita a este rincón de la Costa Blanca.