Historia de los antiguos túneles bajo el río Clyde en La Rotunda
En La Rotunda no solo se come cocina italiana, también se viaja al pasado industrial de Glasgow. Los viajeros destacan la historia singular de este edificio de ladrillo, levantado como acceso a unos túneles que cruzaban el río Clyde y que contaban con un edificio gemelo en la orilla opuesta. Para alcanzar los túneles era necesario descender 24 metros en ascensores OTIS traídos desde Nueva York, una ingeniería que permitía separar en tres niveles el paso de peatones, caballos y carretas. Con la Segunda Guerra Mundial se desmontó el metal para el esfuerzo bélico y el sistema dejó de utilizarse, primero por necesidad y después porque los coches hicieron innecesario su elevado mantenimiento. Hoy, reconvertido en restaurante italiano, muchos visitantes lo recomiendan como una parada curiosa para descubrir una “historia muy interesante” en pleno Glasgow.