Pesca artesanal de tiburón al amanecer en Ensenada Blanca
En Ensenada Blanca la jornada empieza de noche, cuando aún no ha amanecido y los pescadores se preparan para salir al mar. La experiencia que se comparte muestra una escena muy concreta y auténtica: un grupo de hombres que, cada mañana, se dirige a revisar las redes colocadas el día anterior para extraer docenas de tiburones cazón, el pez que abunda en estas aguas de Loreto y que termina en los mercados locales y en las mesas de muchos hogares y restaurantes. Esta rutina diaria retrata la importancia de la pesca artesanal en la zona y permite asomarse a la dureza y naturalidad con la que se vive el oficio. Como cuenta Diana Patricia, incluso anécdotas como que un tiburón llegue a morder a un pescador ocurren fuera del agua, al manipular la captura en la propia lancha, lo que subraya la cercanía física y el riesgo asumido en cada salida. Más que una simple actividad económica, se transmite la imagen de una tradición viva que define el carácter de Ensenada Blanca al amanecer.