Domingos de trabajadoras filipinas en las calles de Hong Kong
En torno a la llamada pequeña Manila en Hong Kong, los viajeros describen una escena muy concreta que se repite cada domingo: el día libre de miles de empleadas del hogar filipinas que trabajan para hombres de negocios en la isla. Ese día, las calles se llenan de grupos que se reúnen para conversar, compartir comida, reír y también desahogarse, en un ambiente a medio camino entre la fiesta y la nostalgia. Como comenta Penélope Gamo, en esos encuentros “miles y miles de filipinas conversan, ríen, lloran y extrañan su Filipinas natal”, una imagen que resume bien la mezcla de alegría y morriña que marca la jornada. Más que un simple lugar de paso, este rincón se convierte en un punto de encuentro comunitario, ideal para quien quiera entender mejor la vida cotidiana de la diáspora filipina en Hong Kong y el fuerte vínculo que mantienen con su país de origen.