Escultura de La Niña en los jardines de la Dehesa de Girona
En los jardines de la Dehesa de Girona, La Niña aparece descrita por los viajeros como una pequeña joya escultórica integrada en el paseo. Se trata de una obra de Jordi Dalmau Casanovas, realizada en terracota y colocada sobre un pilar de piedra, que llama la atención por la postura introspectiva de la figura, con la cabeza inclinada hacia el suelo en actitud reflexiva. Los comentarios destacan también su historia: la pieza actual es una reproducción de la original de 1959, que fue premiada con el Conde de Ruiseñada, un detalle que subraya su valor artístico dentro del conjunto de esculturas al aire libre de la ciudad. Más que una gran atracción monumental, se percibe como un rincón delicado y con personalidad, que aporta un punto de calma y contemplación al verde de la Dehesa.