Quesadillas de maíz azul y cocina tradicional purépecha en Angahuan
La experiencia en La Cocina de Doña Soco y los pequeños puestos que la rodean se centra en una gastronomía muy auténtica, ligada a las tradiciones purépechas de Angahuan. Tras visitar las ruinas de San Parangaricutiro, muchos viajeros destacan el placer de sentarse a comer unas quesadillas de maíz azul recién hechas, con diferentes guisos y un punto exótico para quien no está acostumbrado a este tipo de maíz. El ambiente es sencillo y cercano, atendido por mujeres de la comunidad que cocinan de forma casera y sin artificios, lo que refuerza la sensación de estar ante un plato verdaderamente local. Quien se sienta a estas mesas improvisadas suele recordar las quesadillas como un bocado “delicioso e inolvidable”, ideal para completar una jornada de visita por la zona volcánica con un toque de sabor muy propio de Michoacán.