Arquitectura e interior de la iglesia de San Giuseppe
San Giuseppe se descubre casi por sorpresa, al final de un callejón tras la plaza de la Loggia, con una sobria fachada renacentista y sus tres portales del siglo XVI como carta de presentación. Dentro, la iglesia gana en amplitud y riqueza: tres naves, un coro histórico muy apreciado, un órgano destacado y una sucesión de capillas laterales que se completan con dos claustros conventuales. El conjunto forma un espacio equilibrado y sereno, que muchos recomiendan recorrer sin prisas para ir apreciando cada detalle arquitectónico.