Servicio lento pero experiencia que compensa la espera
Aunque la valoración general de La Cave Gourmande es positiva, el ritmo del servicio aparece como el principal punto mejorable. Se habla de un personal muy lento, hasta el punto de recomendar acudir con tiempo y paciencia. Sin embargo, la calidad de la comida y el ambiente hacen que, para algunos viajeros, la espera termine resultando asumible. Uno de ellos reconoce que “mereció la pena aún así” pese a lo rematadamente lento del servicio, dejando claro que la propuesta gastronómica compensa ese inconveniente si se busca una comida tranquila sin prisas.