Ambiente tradicional y encanto porteño de La Casa de las Aceitunas
La Casa de las Aceitunas seduce a quienes pasean por el barrio de Almagro con un ambiente que parece detenido en el tiempo. El local se describe como muy antiguo, con una estética que no ha sufrido cambios desde su fundación y un inconfundible aroma a olivas que impregna todo. Según cuentan los viajeros, se trata de “un rincón muy porteño que vale la pena visitar”, en plena esquina de Guardia Vieja y Billinghurst, frente al clásico Café-Bar El Banderín. Esa combinación de comercio de barrio, historia y sabor convierte la visita en una pequeña inmersión en la Buenos Aires más auténtica, alejada de los circuitos turísticos masivos pero cargada de carácter y memoria cotidiana.