Tienda tradicional especializada en cepillos, peines y productos para barbas y cabello
En pleno Centro Histórico, La casa de la perfumería aparece en los relatos como un pequeño templo para el cuidado del cabello, las barbas y los bigotes. Los viajeros la describen como un local extraordinariamente bien surtido, donde conviven peines, cepillos de todo tipo, tijeras y navajas con shampoos artesanales pensados para distintos tipos de pelo. El lugar conserva el encanto de los comercios antiguos, con balanzas y herramientas que parecen sacadas “de otro siglo”, lo que convierte la visita en una mezcla de compra práctica y viaje en el tiempo. Es también un punto de referencia para barberos, que acuden en busca de brochas y navajas específicas para cada cliente. La atención personalizada de Doña Esther, siempre dispuesta a explicar qué cepillo o champú conviene más a cada persona, completa una experiencia muy cuidada que va mucho más allá de una tienda convencional.