Hotel con encanto medieval en el centro de Cashel
En Kearney Castle Hotel el protagonismo se lo lleva una torre fortificada medieval del siglo XII integrada en el propio edificio. Los viajeros destacan ese aire histórico tan particular, que convierte la estancia en algo más que una simple noche de hotel. La ubicación es otro de sus grandes puntos fuertes: se encuentra en la main street, en pleno centro de Cashel, lo que permite moverse a pie por el pueblo y disfrutar de sus tiendas, bares y ambiente local sin necesidad de coche. Además, cuenta con solo 12 habitaciones, un detalle que sugiere un alojamiento pequeño y tranquilo, más cercano a un hotel con encanto que a un gran establecimiento impersonal. Como comenta Héctor, ha “empleado las ruinas de un torreón o torre fortificada medieval del siglo XII para la construcción del hotel”, lo que resume bien la mezcla de historia y alojamiento cómodo en un mismo lugar.