Café y repostería con vistas en Kahlenberg
Tras subir a Kahlenberg, muchos viajeros hacen aquí su pausa imprescindible. Este pequeño local, junto a la iglesia barroca de San José y en uno de los mejores miradores sobre Viena, combina buenas vistas con café bien preparado y repostería típica, con especial protagonismo del apple strudel. Más que una simple parada técnica, se vive como un momento de recompensa tras caminar por los senderos y bosques de la montaña.