Jardín laberinto de Verona: un rincón tranquilo y divertido con vistas panorámicas
El Jardín Laberinto de Verona aparece en los relatos de viaje como un hallazgo inesperado, un rincón tranquilo y poco concurrido muy cerca del Teatro Romano. Quien lo descubre destaca que es un jardín inmenso, con zonas de setos que forman un pequeño laberinto que recuerda a los de las películas y que invita a pasear y a jugar. La sensación general es de cuidado y mimo en cada rincón, algo que se nota en los caminos, la vegetación y la limpieza del entorno. Además de su encanto como jardín histórico y espacio para divertirse entre los senderos, cuenta con un mirador al que se llega subiendo a pie un pequeño tramo, sin demasiada dificultad. Desde allí se disfruta de una panorámica amplia de Verona que muchos consideran la guinda de la visita, con la impresión de que “hermosa vista, el jardín más hermoso aún” resume bien la combinación de paisaje urbano y belleza verde que ofrece este lugar casi secreto.