Historia y origen solidario de la Iglesia Mater Admirábilis en Buenos Aires
La única experiencia compartida sobre la Iglesia Mater Admirábilis se centra en su origen profundamente ligado a la obra social y educativa. Según relata la viajera, el terreno fue donado por Concepción Unzué de Casares en 1920 para fundar una escuela-taller destinada a niñas pobres, gestionada por las Hermanas Misioneras de María. Más tarde, la familia Casares adquirió el solar contiguo donde se levantó la actual iglesia, que comenzó siendo una pequeña capilla. Esta evolución, de humilde capilla vinculada a un taller-escuela a templo consolidado en el barrio de Retiro, dibuja un lugar cuya historia está marcada por la filantropía familiar y el compromiso religioso con la educación y la asistencia a las niñas más necesitadas.