Arquitectura barroca y encanto inesperado de la iglesia Hedvig Eleonora
Paseando por Östermalm, la iglesia Hedvig Eleonora aparece casi por sorpresa como un edificio barroco elegante y muy cuidado. Quien la ha visitado destaca que se empezó a construir en 1669 y se terminó en 1737, y que su autor fue Carl Fredrik Adelcrantz, un nombre clave para entender la arquitectura sacra de Estocolmo. Más allá de la cronología, lo que más convence es su presencia urbana: el volumen de la cúpula, las proporciones y el entorno ajardinado hacen que parezca un templo escondido entre las calles del barrio, un pequeño hallazgo para quien va sin rumbo fijo y disfruta descubriendo rincones con historia. No se trata solo de un lugar de culto, sino de un edificio que, por su estética y armonía, “merece un vistazo” para cualquiera que se interese por el patrimonio de la ciudad.