Arquitectura renacentista y arte sacro en la Iglesia del Santísimo Cuerpo de Cristo
En la subida al castillo de Brescia, la Iglesia del Santísimo Cuerpo de Cristo aparece ligada a un notable conjunto monástico del siglo XVI. Los viajeros destacan el inicio de las obras en 1501 y subrayan la presencia de un elegante portal renacentista en mármol que actúa casi como carta de presentación del templo. También llaman la atención sobre los frescos que decoran tanto los claustros como el interior de la iglesia, creando un recorrido artístico coherente y muy unido a la vida monástica que tuvo lugar entre estos muros. Como comenta ANADEL, conviene fijarse en las capillas del lado derecho, realizadas en el siglo XVII por Benedetto Marone, donde se desarrollan escenas de las Sagradas Escrituras que enriquecen la visita con un claro componente catequético y artístico a la vez.