Historia y devociones en la Iglesia de Santo Ignacio de Río de Janeiro
Además de su valor artístico, la Iglesia de Santo Ignacio concentra una larga historia ligada a la presencia jesuita en Río de Janeiro. La construcción del conjunto del colegio y la iglesia comenzó en 1909, se consagró el templo en 1912 y se inauguró en 1913, aunque las obras continuaron hasta 1931. Más tarde, en 1960, se realizaron diversas modificaciones y en 1980 se añadió el altar del beato Anchieta, diferente por los materiales y la forma en que fue concebido. En el plano espiritual, la devoción se reparte entre Santa Teresita, San José y San Antonio, con una presencia muy marcada en el día a día del templo. La festividad de San Ignacio se celebra el 31 de julio, en sintonía con el resto del mundo jesuita, reforzando el vínculo de esta iglesia con la tradición ignaciana y con la comunidad local que acude a rendir culto.