Arquitectura barroca de la Iglesia de Santa Teresa y criptas cerradas
Quienes se acercan a la Iglesia de Santa Teresa subrayan su marcado carácter barroco, visible tanto en el exterior como en el interior. Se describe una fachada de barroco temprano, sobria en comparación con lo que aguarda dentro, donde la decoración se vuelve mucho más recargada y propia de un barroco tardío, con una atmósfera más intensa y ornamentada. También se menciona la existencia de una puerta bajo la escalinata de entrada que da acceso a unas tumbas barrocas, un detalle que añade un punto de misterio al conjunto. Sin embargo, este espacio permanece cerrado al público en muchas ocasiones; como comenta una viajera, conoció su existencia por otras fuentes, ya que “ni una sola vez encontramos esa puerta abierta”. Este contraste entre la riqueza interior y la presencia de espacios ocultos o inaccesibles convierte la visita en una experiencia breve pero sugerente para quienes aprecian la arquitectura religiosa.