Arquitectura barroca y decoración interior de la Iglesia de Santa Teresa
En pleno casco histórico de Vilna, la iglesia de Santa Teresa destaca como uno de los ejemplos más representativos del barroco temprano en la ciudad. Los viajeros subrayan su presencia entre las numerosas iglesias de la capital lituana y señalan que puede presumir de ser una de las principales, tanto por su historia como por su estética. La fachada rosada llama la atención por la combinación de arenisca, mármoles blancos y negros y granito, concebida siguiendo los cánones de las iglesias tradicionales de Roma, aunque con proporciones más ligeras y verticales que le dan una silueta muy elegante. En el interior, lo que más impresiona es la profusa decoración a base de frescos y esculturas, rematada por un altar mayor del siglo XVIII de estilo rococó que concentra buena parte de las miradas. Esta mezcla de arquitectura barroca sobria por fuera y riqueza artística por dentro convierte la visita en una parada muy sugerente para quienes disfrutan de los templos históricos.