Historia y singularidad de la Iglesia de Santa María la Blanca en Sevilla
En pleno barrio de Santa Cruz, la Iglesia de Santa María la Blanca aparece descrita como una pequeña joya escondida, casi anónima entre las fachadas del entorno. Los viajeros subrayan su enorme valor histórico, empezando por su verdadero nombre, Santa María de las Nieves, y por el hecho de haberse levantado sobre una antigua sinagoga que, a su vez, había sido mezquita. Eso la convierte, como destaca quien la visita, en la única iglesia sevillana que conserva en su estructura restos de tres religiones distintas, un detalle que resume la compleja historia de la ciudad. También se menciona cómo, desde su consagración en el siglo XIV, el templo ha sufrido innumerables reformas, hasta el punto de que en una ocasión solo quedó en pie el altar mayor. Esta evolución constante culmina en una segunda fase de restauración prevista para devolverle todo el esplendor que, según los viajeros, merece plenamente.