Arquitectura barroca y fachada iluminada de la iglesia de Santa Bárbara
Más allá de su función religiosa, la iglesia de Santa Bárbara llama la atención por su estética barroca. La fachada, obra del arquitecto italiano Romano Carapecchia, está repleta de elementos decorativos, hasta el punto de que una viajera bromea con que los arquitectos “debieron pillar las rebajas de elementos arquitectónicos porque no falta ni uno”. El interior fue diseñado por el maltés Guisepe Bonnici y el templo comenzó a levantarse en 1739, en plena primera mitad del siglo XVIII. Hoy la portada barroca se ve alterada por un detalle muy moderno y algo chocante: unas luces blancas en la puerta que, aunque puedan desconcertar, garantizan que de noche la entrada esté siempre bien señalizada, incluso cuando el templo está cerrado.