Arquitectura neoclásica y campanario de Sant Miquel d’Olèrdola
La Iglesia de Sant Miquel d’Olèrdola llama la atención por su arquitectura neoclásica y, sobre todo, por su característico campanario recubierto de azulejos. Quien la visita destaca su silueta esbelta y la singularidad del templo frente a las habituales iglesias románicas o góticas de la zona. El campanario, con 27 metros de altura y planta octogonal, se convierte en el gran referente visual del pequeño núcleo urbano, visible desde distintos puntos del entorno y fácilmente reconocible por su terminación cerámica. Según cuentan los viajeros, merece la pena rodear la iglesia con calma para apreciar sus distintas fachadas y detenerse en el ábside, que refuerza esa sensación de templo distinto y algo sorprendente dentro del paisaje monumental de Olèrdola.