Historia y arquitectura singular de la Iglesia de San Stefano Rotondo
San Stefano Rotondo aparece en los relatos de viaje como una de las iglesias más singulares de Roma por su planta circular y su gran antigüedad. Los viajeros explican que fue la primera iglesia de este tipo construida en la ciudad, hacia el año 470, y destacan cómo originalmente ocupaba un espacio mayor, con hasta ocho entradas y ventanas de formas poco habituales, algunas circulares y otras en forma de cruz. La arquitectura interior llama la atención por la sucesión de columnas de granito y mármol que rodean el espacio central, así como por un altar que se remonta al siglo XIII, detalles que ayudan a comprender la evolución del edificio a lo largo de los siglos. La combinación de estructura paleocristiana, elementos medievales y decoración posterior convierte la visita en un pequeño viaje por la historia del arte sacro en Roma.